viernes, 30 de mayo de 2008

El mono pensando.


Buenos días amigos, hoy he visto esta fotografía y quedándome viendo los ojos del mono aullador puedo sentir qué está pensando, ¿qué crees que piensa?, mira bien sus facciones, mirando al horizonte con un poco de nostalgia quizás, pero ¿por qué con nostalgia? Cuando tomé esta fotografía el mono estaba reposando sobre un bejuco después de su sesión de alimentación vespertina, a escasos 30 cm del suelo. Ustedes deben saber que estos monos han sido considerados por la biología como arborícolas por su cola prensil y que en una selva lluviosa conservada podemos observarlos con mucha dificultad en árboles de mínimo 40 m de altura.

¿Ustedes podrían imaginarse qué puede estar pensando el mono después de heber estado a 40 ó 50 m. de altura en las grandes ramas de esos gigantescos árboles y ahora sentirse tan cerca de la tierra?, pues siento que es lo siguiente:

MONO: ¡Qué triste me siento!, aquí estoy con mi familia casi a un instante del suelo, comiendo lo que encontramos, de lo que nos quedó después de la catástrofe de la que fuimos víctimas, como quisiera andar en áquellos árboles tan majestuosos que nos brindaban su cobijo, alimento y bienestar. Ahora mis hijos no han conocido lo que era una verdadera selva, ahora viven conmigo en este acahual, en este pequeño fragmento de vegetación con árboles que apenas sostienen mi peso, desplazándonos por el suelo para llegar a otros árboles aislados corriendo el peligro a cada instante de que nos ataquen aquellos amigos del hombre, son muy crueles con nosotros, no quiero que mis hijos o mis monitas pasen algún día por lo que ya han sufrido otros de mis compañeros, ser descuartizados por esos animales. Antes moriré yo.